"Balanceando el dulce tiempo"

CRÓNICA DE UN GRABADO

DELICADO ES EL BALANCE DE LAS COSAS: UN día parece todo estable, todo firme y casi eterno, como el mármol tallado que resiste los embates del tiempo; al otro, un pequeño soplo inesperado desajusta la balanza y todo cede inevitablemente. Danza el tiempo sosteniéndonos al filo entre la vida y la muerte, entre la existencia y el olvido; no conocemos en qué momento terminarán las horas que nos fueron entregadas. Basta sólo un ligero movimiento para romper con el delicado equilibro que nos sostiene en este mundo.

Realizar un grabado no es tarea fácil, ni rápida.

EN PLENO SIGLO XXI, ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A LA INMEDIATEZ DE LAS COSAS: somos capaces de imprimir hasta en nuestras propias casas con una facilidad nunca conocida en la historia del humano. Esto nos puede conducir a olvidar lo mucho que en realidad tarda el arte en ser producido. Para un tiraje de ochenta ejemplares del grabado, Bosco tuvo que disponer de un mes y medio de trabajo en que tallé tres placas de cobre de 41×30 cm con técnicas distintas —grabado al azúcar, punta seca, barniz blando, aguafuerte y aguatinta— antes de sumergirlas en acido para estampar la imagen deseada. Una vez probados y revisados estos sellos enormes, la tinta es aplicada y uno por uno pasan por el tórculo que finalmente los imprime sobre una hoja de papel de algodón Canson de 320 gramos.

 

 

TEXTO POR:JAVIER PALÀU HDZ.

EL PROCESO

fotografìa por: agustìn paredes